La investigación se convierte en una recomendación clara: avanzar, corregir o detenerse. Momento de la operación El abogado integra el estudio de títulos y los controles especiales en una conclusión comprensible para el comprador. El concepto orienta la decisión, pero no garantiza hechos ocultos o imposibles de descubrir con la diligencia razonable. Resultados posibles Apto para comprar: no se identificaron obstáculos críticos con la evidencia revisada. Apto con condiciones: puede avanzarse si se cumplen condiciones exactas antes del cierre o del desembolso. Requiere saneamiento: el defecto debe corregirse antes de una compra ordinaria. No recomendado — alto riesgo: el nivel de riesgo no permite recomendar la operación. Detener y activar ruta especial: el hallazgo exige un trámite jurídico distinto antes de continuar. Plazo y punto de control No hay un término legal fijo. El concepto solo se emite cuando la evidencia esencial está completa. Cada riesgo curable debe indicar qué documento o hecho demostrará su solución, quién lo obtiene y en qué fecha. Recurso o decisión posible El cliente puede aportar nueva evidencia o pedir aclaración, pero ningún defecto crítico se elimina por una simple renuncia. La aprobación humana del abogado es obligatoria. ¿Cómo sabemos que avanzó? Existe un concepto aprobado, con resultado, condiciones, responsables y eventos de cumplimiento listos para incorporarse a la negociación.